El cuelebre

Hemos abandonado Palacio y llegamos a Ardisana. Presta atención, que en un requiebro del camino puedes toparte con el Cuélebre, casi de sopetón. Es una temible culebra macho, con alas que parecen de murciélago y fuertes escamas, que se come el ganado o a ti mismo si te pones a mano. Dicen que los hay con siete cabezas, aunque no sé de alguien que lo haya visto, y que a veces exigen sacrificios humanos, ¡yo de ti, salía de ahí pitando!. Aunque si eres valiente, y no has querido escapar, su punto débil es la garganta, ¿será verdad?. Habita en cuevas y fuentes, y custodia tesoros y princesas encantadas; si quieres quitárselos o rescatarlas tendrás que engañarle: cómo si de pan se tratara, dale a comer una piedra redonda calentada al rojo vivo, y así conseguirás matarle.

Latitud:43.386734·Longitud:-4.943774