Yagüe

Un simple bar de pueblo que se convierte en el epicentro de los escabeches en España, por lo que recibe a clientes de todos los rincones, en busca de la buena mano de la cocinera, Casilda Arranz. La cual tiene con el punto de aceite y de vinagre el secreto de esta receta, u otras como sus patos asados. Lo escabeches son la especialidad de la casa, los elaboran de palometa, solomillo de pavo, pollo picantón, carrillera de ternera, codornices, y solo en temporada hacen el de verdel. A destacar la calidad del producto, del que sabe toda la procedencia, ya que la mayoría lo compran a productores cercanos, y la equilibrada proporción entre el aceite —utilizan uno de Belchite, en el Bajo Aragón— y el vinagre, que ha de ser muy bueno. La carta no existe, tampoco el menú del día. En el Bar Yagüe se come lo que haya en ese momento, aunque no faltan ni los escabechados ni los revueltos, con huevos de corral —“de los de verdad, de los que saben”—, de calabacín o de espárragos, todo esto cuando los hay. Ahora en temporada gastan unos espléndidos tomates del vecino municipio de Pinarnegrillo —“son excelentes, porque aquí no han perdido el hilo, han mantenido la simiente de siempre”—, y de Martín Muñoz de las Posadas, —“donde también los cultivan buenos”—. Otro plato estrella es el bacalao rebozado, que elabora los días festivos con una receta heredara de la madre de Yagüe, y que también cuenta con una corte de admiradores. O la ensaladilla, que hace los viernes, y hasta que se acaba, con zanahoria, judía verde y patatas de terreno de la zona. Y si alguien quiere probar algo distinto, conviene encargar el parro (pato) de Mudrián, la localidad de donde procede Arranz, y que prepara al horno tras macerarlo el día anterior. “Es un plato del túnel del tiempo, de los que ya no se hacen”. Los postres, al igual que el resto, son de confección sencilla, pero con un toque diferente. Sirven yogur y cuajada de la quesería artesana de Celestino Arribas, de Escalona del Prado, acompañada de mermeladas caseras de frambuesas, manzana y pera. O el famoso tiramisú, que también hay que encargar. Para que nadie se lleve ninguna sorpresa se recomienda que antes de aparecer por el local, alejado de los pueblos más vistosos de Segovia, anunciar la llegada con una llamada telefónica y acordar previamente la comanda.

Teléfono:+34 921 56 61 08

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