Restaurantes en Madrid
Pilar Akaneya4.9La inmersión en el ambiente nipón es total nada más cruzar la puerta de entrada. Te recibe en kimono y con el tradicional saludo ("irasshaimaseeeee") que se replica como un eco en toda la sala. La atmósfera provocada por un cuidado interiorismo predispone a la calma y adelanta el gozo. No solo puedes encontrar carne de wagyu certificada y de la mejor calidad sino que la excelencia de la propuesta se mantiene hasta los postres con la aparición de unas porciones de Crown Melon, el melón más caro del mundo (único restaurante que lo sirve en Europa; producción limitadísima y cuidada extremo). Dos menús degustación a elegir, una galería de platos, algunos cocinados, otros a falta de un golpe de calor, se van desplegando en una amplia mesa que es también una barbacoa con su propia y silenciosa campana de extracción de humos. Un velada extraordinaria, auténtica e ineludible para todo aficionado a la brasa y la cocina nipona. |
La Descarada4.4En este original restaurante del barrio de Salamanca preparan unos riquísimos platos que nos recuerdan a la comida que preparaban nuestras madres y abuelas. Sus creadoras muestran la comida que les apasiona con una presentación innovadora y un ambiente muy familiar. La Descarada es el lugar para mostrar el amor que sienten por la comida fresca y saludable, por eso, solo utilizan ingredientes auténticos como huevos frescos de gallinas en libertad, frutas y verduras del día o carne de vaca madurada y cuidadosamente seleccionada. En su divertida y original carta encontramos platos para todos los gustos: tartar de bacalao con tosta de ajo, croquetas de cecina y puerro, albóndigas de jabalí con salsa de higos y cerveza o un arroz meloso con morritos de cerdo. |
El Pimiento Verde - Quintana4.4Sitio totalmente recomendable, con muy buen producto y al que se le puede considerar un “tapado” en toda regla, es decir, un restaurante del que no se suele hablar en medios y redes sociales pero donde se come francamente bien.Enhorabuena @chef_felixguerrero por el trabajo en cocina y, por supuesto, al dueño David Lecanda por haberlo sabido gestionar tan bien.Imprescindibles la Alcachofa, el Rape y la Chuletas. Para beber, el tinto de Ribera Pimiento Verde.Mejor pedid todo para compartir. Las raciones son grandes y, por ejemplo, del Rape o Chuleta pueden comer 3-4 perfectamente. Así, además, resultará más económico. |
La Tasquería4.6Si hablamos de casquería a mucha gente le echará para atrás pero La Tasquería es otro nivel de trabajar esa materia prima.La cocina,sencillamente subliminal, por sabor, textura, sutileza.Javier Estévez eleva los productos más castizos de Madrid a la categoría de arte culinario. |
Sala de Despiece4.4Cocina informal, pero de calidad y con una puesta en escena singular y muy entretenida. Dispone de servicio de barra y mesa en Ponzano 11 y sólo servicio en mesa en Ponzano 10. |
Sala de Despiece 24.3Cocina informal, pero de calidad y con una puesta en escena singular y muy entretenida. Dispone sólo de servicio de barra. |
El Gran Asador Lecanda4.9Pescados salvajes, parrilla y fuego. El gran empresario David Lecanda transforma el local al que llegó para conquistar Madrid con El pimiento verde hace más de 25 años en su proyecto más personal y elegante. Aquí mandan las brasas, la más pura tradición vasca de respeto al producto, de disfrute alrededor de una mesa, de compartir como en las conocidas sociedad gastronómicas. No faltan en sus parrillas cortes nobles para los grandes aficionados a la carne pero besugos, rodaballos y las mejores piezas que van llegando a las lonjas del país gobiernan la carta y comparten protagonismo con una exquisita selección de mariscos donde el cangrejo real que traen del mar de Barents (y que lo preparan a la parrilla o hacen un txangurro) es el más exclusivo atractivo del restaurante; los ejemplares, junto a las langostas mediterráneas, se pueden ver en los grandes viveros que exhiben en el mismo local. Por supuesto, siempre estarán presentes los guisos (de un marmitako a un rabo de toro pasando por algún plato de legumbres), la huerta (de temporada), las conservas y los ibéricos para ir abriendo boca antes de los platos mayores. y las croquetas (aquí de cachopo), la ensaladilla rusa (con atún de almadraba) o el foie micuit artesano. Del refinado interiorismo, donde se han utilizado tonos ocres y cálidos en sintonía con la madera y ese punto acogedor que siempre da un fuego, se ha encargado el estudio Las 2 Mercedes, que ya han trabajado en otros proyectos de este gigante de la restauración en Madrid. Sí, es un espacio sofisticado. De mantel y buena cubertería. De un ticket medio que ronda los 80 euros. |
Mar Mía - Brasas Mediterráneas4.5Es el proyecto que une a Carlos Bosch (Manero), Rafa Zafra (Estimar) y Luis Rodríguez (Casa Elías). Mar Mía es el concepto de brasas mediterráneas, ubicado frente al Teatro Real en el barrio de Ópera. En él vas a encontrar la clase, el estilo y las tapas gourmet de Manero y El Portal, las elaboraciones sublimes de pescados y mariscos de Estimar; y los increíbles arroces que Casa Elías sirve en la localidad alicantina de Xinorlet. En una cocina vista, tras una barra-escaparate, que sirve de reclamo, como las de los viejos bares,. La carta de Mar Mía (Madrid), tan larga como apetecible. Laterío fino (estupendos berberechos, mejillones, boquerones en vinagre, etc con patata fritas), chacinas, salazones (mojama, hueva…) y bocadillos como el insuperable lobster roll, que en realidad es un brioche (elaborado por el panadero Jon Torres) relleno de cangrejo real y bogavante o el pepito de ternera que queda desdibujado; nada de filete fino, en su lugar un buen solomillo y o en barrita de pan blanco sino dentro de un mollete que es mejorable. A la oferta del Bar de Mar Mía (Madrid) se añaden algunos mariscos hervidos como las quisquillas de Santa Pola que rivalizan -pero con la apabullante oferta de pescados y mariscos del equipo de Estimar en la que nunca falta las gambas rojas de la bahía de Rosas que se preparan a la parrilla sobre esas «brasas mediterráneas» de las que hace gala el restaurante en su enunciado comercial. Calidad excelente y punto de cocción perfecto. Técnica sencilla pero infalible a la que Zafra y su equipo tienen acostumbrados a los madrileños. En el Chiringuito, que así se llama la zona de restaurante, está dedicado a la brasa. De las parrillas salen grandes piezas de pescado (lubina, rodaballo, calamar) y algunas especialidades de carne como las chuletitas de conejo, homenaje a Casa Elías o el chuletón de buey. Tampoco faltan las ostras o las almejas gallegas, talla XXL que se abren a la brasa y se aderezan con una pizca de aceite; ni las anchoas, filetes tersos de salazón super potente, que se bañan en abundante aceite de liva virgen extra. Con un rebozado diferente pero igualmente técnico, los bocaditos de cangrejo real que emulan las gambas con gabardina y su toque de mahonesa, que compiten con las patas del propio cangrejo a la brasa. A este exclusivo producto le sacan mucho partido, merece la pena probar la ensaladilla rusa de cangrejo, o si el bolsillo lo permite, hacerse un regalo de cangrejo y caviar, producto fetiche de Zafra y Bosch que no falta nunca en sus locales. La tercera pata de la propuesta gastronómica de Mar Mía (Madrid) son las formidables paellas de Casa Elías. Bosch, alicantino, ha sido capaz de convencer a Luis González para abrir esta sucursal tuneada de su mítico establecimiento de la localidad de Chirnolet. El resultado es un arroz sofrito (diferencia con las paellas valencianas) de capa extremadamente fina (apenas 1 grano de grosor) suelto, sabroso y ligeramente socarrat. Los postres son clásicos renovados que van desde la tarta fina de manzana a la de chocolate , pasando por la de queso o el flan. Resultones y abundantes, algunos solo se pueden pedir si se van a compartir. Con ellos llega una infusión de cantueso -invitación de la casa- que transporta al comensal hasta los pinares y sabinares mediterráneos. Un guiño a la tierra para terminar. |
Los Arroces de Segis4.0Este es el restaurante que lleva más de 20 años trayendo los mejores arroces de Alicante a Madrid El restaurante Los Arroces de Segis pretende poner a disposición de los madrileños las recetas más tradicionales de la provincia. Menú cerrado. Incluye entrantes: ensaladilla, pack de alioli, tomates y aceitunas, ensalada de pimientos y plato de fuet con queso todo muy normalito. También acompaña con un pan tostadito. De los entrantes puedes repetir sin problemas. Arroz como plato principal, a elegir entre: arroz con conejo y serranas, arroz con bogavante, arroz con marisco pelado, arroz negro con sepia, arroz de verduras con magra o paella de pollo con ajos tiernos. También tienes alternativas al arroz, como el chuletón a las brasas para dos personas, solomillo o bacalao en cama de pisto con berenjena. De postre flan casero. |
Casa Macareno4.6El éxito de esta taberna castiza actualizada, inaugurada tras su rehabilitación en febrero de 2016, puede explicarse por múltiples factores: carta sin margen de error (ensaladilla rusa, huevos rotos con gambones al ajillo, tiradito de besugo a la bilbaína…), calidad-precio imbatible y un equipo de cocina y sala que acapara elogios en los más de 400 comentarios de TripAdvisor. Allí abrió en 1920 Bodega de Felipe Marín y Hermanos, que después fue Las campanitas y, en la década de los sesenta, Casa do compañeiro, un bar gallego frecuentado por Paco de Lucía y Camarón de la Isla que, dicen, calmaba con sus palmas por bulerías el alboroto del loro enjaulado de sus antiguos dueños. De esa época permanecen hoy sus azulejos, con dibujos de cariátides y sátiros, procedentes de un palacio noble de Guadalajara, la barra de mármol en la que puede picotearse (un pincho de tortilla con patata caramelizada, croquetas de ibérico y trufa, patatas bravas) mientras se bebe un yayo, la receta del vermú heredada de los anteriores dueños, a base de ginebra, sifón, aceituna y twist de naranja. Junto a unas ristras de ajos y pimientos, un espejo que sirve de pizarra anuncia algunas de las especialidades que pueden disfrutarse en su salita para el picoteo o en las 11 mesitas de su comedor interior: taquitos de bacalao, impecablemente desalados durante 12 horas y fritos en una freidora exclusiva, chipirones salteados al momento, secreto ibérico… Una carta tradicional contra todo pronóstico, si tenemos en cuenta que Roch, responsable de cocina del trío, asesoró durante años las cartas de una larga lista locales de vida tan exitosa (Dry Martina, Barbara Ann, Madrid In Love…) como a veces efímera en una época en la que cada semana abría un nuevo local en Madrid con una carta clónica del anterior, parecido interiorismo y una agencia de comunicación contratada antes que a sus cocineros. |
Pato Salvaje4.5En Pato Salvaje son maestros en la elaboración de una de las comidas más emblemáticas de China: el pato laqueado. En este nuevo restaurante de la calle Velázquez lo preparan durante tres días, y se come junto a los míticos crepes, tres salsas, cebolla china y pepino. ¿Su secreto? La selección del pato para prepararlo para este plato tan especial. Además de su pato laqueado, no nos podemos perder su wok, gyozas o gyozas, rolls o wok. Elegancia, buen gusto y un pato laqueado de ensueño en este restaurante. |
Kim's Barbacoa Coreana4.9 |
Ordago4.7Ordago se encuentra en el barrio céntrico de Ciudad Lineal, muy cerca de la emblemática plaza de toros de las Ventas. Desde 1980, este restaurante ha sido reconocido por ofrecer una deliciosa cocina vasca tradicional que se esmera en conservar su auténtico sabor. Con una decoración rústica, un ambiente familiar y una considerable bodega, Ordago es un referente de la cocina vasca en la capital. Además, el exquisito y cuidado trato al cliente hace que la experiencia sea inolvidable. |
Restaurantes
Enlaces:marmia.es
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