Circular La Llanía
ParkingParking e inicio del sendero. |
Fuente en el inicio del sendero |
Mirador de la LlaníaEste mirador es un excelente balcón natural sobre El Golfo. En primer término, vemos las estribaciones con la laurisilva que se retrepa por las paredes producto de un enorme deslizamiento que condujo al fondo del mar una enorme porción de la isla. El Golfo es producto de un desmantelamiento gravitacional, ya que la excesiva altura de la isla provocó una inestabilidad que acabó con un desplome gigantesco. Por ello vemos los descomunales acantilados, en algunos lugares prácticamente verticales como los riscos de Tibataje, que tienen su continuidad en el mar en los Roques de Salmor. A nuestra izquierda vemos una zona con menos pendiente, es el volcán Tanganasoga, uno de los que contribuyeron a rellenar la depresión formada por el deslizamiento que ha dado lugar a la zona baja de El Golfo. |
Bailadero de las BrujasEste pequeño llano que antes de la repoblación fue un calvero en el monte ha estado unido en las creencias populares a las brujas.Tradicionalmente se decía que en este sitio no crecían los árboles porque en ellos bailaban las brujas. Las prácticas mágicas estuvieron muy arraigadas en el subconsciente de los herreños y los canarios en general. Los lugares donde bailaban las brujas se denominan bailaderos. Y hay en todas las islas, aunque también se atribuye este nombre a los sitios donde los aborígenes dejaban sin comida al ganado para que balase pidiendo lluvia a los dioses. Y de ahí vendría el nombre de baladero que acabaría al mezclarse con estas prácticas brujeriles en “bailadero”. |
Hoya de FirebaLa Hoya de Fireba es una espectacular caldera explosiva, que se corresponde con el período intermedio de la historia volcánica de la isla. Es además la caldera mejor conservada de la isla, ya que sólo hay tres de esta tipología. La caldera está en el centro del vértice de las tres dorsales que dan forma de estrella irregular a la isla. Este espectacular cráter tiene 259 metros de diámetro interior y una profundidad de 110 metros. Su fondo de ceniza volcánica es plano. Acceder a su interior es un momento mágico, ya que el interior de la Caldera mantiene un halo de naturalidad y silencio, solo roto por el sobrevuelo de las aves. La cara sur de la caldera recibe el influjo de los alisios que sobrepasan el escarpe de El Golfo, lo que ha permitido la aparición de un fayal brezal, mientras que la cara norte permanece casi desnuda de vegetación. En el fondo de la caldera, una pequeña zona fue utilizada antiguamente para cultivar papas de secano, gracias a un sendero hoy recuperado que permitía acceder al interior del cráter. |
Fuente el LomoEsta fuente pérdida en el monte es parte de la historia de la isla en una de sus épocas más duras, la posguerra española. Fue construida en los años 40 por el Mando Económico de Canarias, para ofrecer un abrevadero para el ganado. Además se construyó el aljibe, para el consumo humano, separando el uso ganadero del consumo de las personas. No está tan lejano en el tiempo, y no desde luego en la memoria de las personas mayores, los tiempos en que el agua llegaba en camiones a los aljibes de las casas o se iba a buscar a las fuentes con garrafas, a veces haciendo largas colas por la poco agua que manaba. |
Puente de madera |
El BrezalEl sendero se interna en el bosque denominado El Brezal, paradójicamente con mayor presencia de fayas. La abundante pluviosidad, es el punto más lluvioso de la isla, hace que éstas adquieran gran envergadura. Primero encontramos un claro en el bosque, cuyo nombre es La Chapa Pablo. Atravesamos en este primer sector de la ruta un bosque tupido de laurisilva, con una bóveda vegetal cerrada; el ambiente es húmedo, con presencia abundante de líquenes y musgos. Destaca especialmente la presencia de dos imponentes pinos canarios, que nos vienen a recordar que la presencia del fayal-brezal no deja de ser una anomalía en esta vertiente de orientación sur, debido al reboso de las nieblas cargadas de humedad desde el escarpe de El Golfo. |
Paseo de los HelechosLa ruta tuerce hacia el sur siguiendo el cauce de un incipiente barranquillo. La juventud geológica de El Hierro hace que la red de barrancos esté aún poco desarrollada. Destaca especialmente la presencia de los helechos en el margen del camino. La especie más abundante es el helecho común o helecho de águila. Es una de las especies de helechos más común en la isla, sus frondas –nombre que reciben las hojas de los helechos- pueden llegara tener dos metros. Es un helecho que tolera la luz y algo de calor, por lo que lo encontramos en esta zona del bosque con menor humedad. |
Curva de las ParedesCruzamos la carretera que lleva a la Hoya del Morcillo, la principal zona recreativa forestal de la isla. Seguimos en zona forestal, pero ha cambiado enormemente el tipo de bosque. La menor humedad hace que las fayas hayan dejado paso al brezo, menos exigente en cuanto a humedad y más resistente a la insolación y la sequía. |
El sendero de La Llanía es un regalo para los sentidos que exhibe el lado isleño más verde gracias a una ruta circular muy bien señalizada y de dificultad escasa -apta para niños y mayores- que te envuelve en un maravilloso vergel de bosques de laurisilva, brezos y pinos canarios.
Enlaces:wikiloc.com
Latitud:27.736307·Longitud:-17.996618