Charcos
Charco Azul4.6Es el impresionante color de este charco que le da su nombre y que hace que sea el más conocido de la isla. Esta piscina natural está resguardada dentro de una bóveda que el mar se encargó de esculpir con el tiempo. Al ser tan apetecible y tan conocido hace que disfrutarlo en tranquilidad sea complicado. Además, no es un charco muy grande ni con mucho espacio «cómodo» donde echarse un rato. En todo caso, es totalmente recomendable, no te vayas de la isla sin pegarte un chapuzón entre el azul turquesa del charco azul. |
Charco los Sargos4.6Esta es una pequeña cala de cantil que cuelga de una pared abrupta dando origen a diversos charcos de agua de mar salada, los cuales han sido habilitados para el baño. El Charco de los Sargos debe su espectacular forma a un elevado acantilado. Varias piscinas naturales a las que se accede por un estrecho sendero de piedra forman un lugar espectacular donde disfrutar de baños tranquilos en conexión con la naturaleza. Recibe este nombre por la gran cantidad de Sargos que había en esta zona. |
Playa la Maceta4.6Aunque el océano deja rompientes y entradas de mar espectaculares cuando está bravío, estos charcos son perfectos para todas las edades. Además, resulta fácil llegar en coche a este enclave y hay una zona de aparcamiento espaciosa. Con barandas de metal, amplio solárium y escaleras, este rincón es la principal zona de baño de El Golfo por algo. Solo hay que comprobarlo. |
Pozo de las Calcosas4.6Antes de llegar al charco pasarás por un poblado (considerado el poblado más pequeño de las islas canarias) de casas ancestrales de arquitectura tradicional herreña con muros de piedra volcánica y tejados de colmo. Al parecer, estas casas fueron construidas por los pescadores para pasar el verano. Recorre algunas de las estrechas callejuelas del pequeño poblado y no temas perderte: todos los caminos llevan al chapuzón. Una curiosidad al visitar el Pozo de las Calcosas es que te notarás observada/o por un Neptuno hecho de materiales reciclados, obra del artista Rubén Armiche |
Charco Manso4.6Tiene varias zonas de baño con lo cual es posible ir a una piscina más grande en familia o incluso estar en una especie de piscina natural privada para dos si no hay mucha gente por ahí, lo que es bastante probable. Si El Hierro ya es una isla con pocos turistas, este charco que es poco frecuentado, lo pone fácil para disfrutar con tranquilidad. Su arco volcánico recuerda al de Las Puntas, del que os hablaremos más abajo, aunque más pequeño. |
Playa de Tacorón4.7Las piscinas «salvadoras» de quienes vienen a El Hierro a bucear. Lo días que vayas a bucear por el increíble fondo marino del Mar de las Calmas, no podrás irte muy lejos de La Restinga debido a las altitudes y al síndrome de descompresión, con lo cual las piscinas naturales de Tacorón, muy cerca del pueblo preferido de los submarinistas, se presentarán como tu plan de final de tarde. Estas piscinas son, además, un pequeño paraíso para hacer snorkel así que ¡no te olvides del tubo y las gafas! |
Piscinas de La Caleta4.6La Caleta, en la costa este, tiene opciones para todos los gustos: baños directamente en el Atlántico en mar abierto donde las gafas y tubo de snorkeling son imprescindibles (si la marea lo permite) y tres piscinas de profundidades distintas si prefieran no aventurarse demasiado. Estas piscinas, aunque creadas artificialmente, se llenan con agua de mar en función de las mareas. La belleza de estas piscinas aumenta con la marea llena, al formarse una bonita y llamativa cascada. |
Piscina natural del Tamaduste4.6 |
Uno de los grandes atractivos de El Hierro son sus «charcos» o piscinas naturales. No es una isla de grandes playas, pero lo que más destaca para darse unos chapuzones refrescantes son sus piscinas naturales, conocidas como «charcos».
Latitud:27.772263·Longitud:-18.027164