Canal de Brienne
Si tuviésemos que decantarnos por un lugar en el que sentir la plenitud de la naturaleza, elegiríamos sin duda este bello regalo de Toulouse. El Canal de Brienne se creó en el año 1776 para conectar el canal del Midi con el propio río Garona, y desde entonces se ha convertido en una sugerente ramificación natural de la ciudad, dueña de horizontes inmejorables. La frondosidad de sus árboles invita a visitar este lugar entre final del verano y comienzo del otoño, durante la muda obligada por el cambio de estación, pues es en esta época del año cuando los tonos ocres y amarillentos se muestran en todo su esplendor para deleitarte con unas vistas insuperables. Acabarás enamorándote. Su pequeño tamaño, de tan sólo 1,6 kilómetros, ha sido clave para que muchos tolosanos acudan aquí para pasear, hace footing o andar en bicicleta; también, claro está, para simplemente sentarse sobre la hierba a contemplar el increíble paisaje.
Latitud:43.607063·Longitud:1.426559